Botox

¿Qué es el Botox® y cuando se utiliza?

La toxina botulínica es una toxina producida por una bacteria. Botox® es el nombre comercial de la toxina botulínica. Aunque en dosis muy grandes puede causar botulismo es muy seguro en dosis para procedimientos cosméticos y terapéuticos.

Se utiliza entre otras cosas para el sudor excesivo de las palmas, ciertos dolores de cabeza y contracturas musculares.

El Cirujano Plástico utiliza el Botox® para las “arrugas dinámicas” en la cara. Estas arrugas deben diferenciarse de las “arrugas finas”. Es importante hacer un buen diagnóstico y conocer en qué tipo de arrugas aplicar la toxina.

Las arrugas dinámicas como las “patas de gallo”, las arrugas del entrecejo y las de la frente se deben a los movimientos constantes de los músculos de la expresión facial (enojo, sorpresa, risa, etc.) Con el Botox® desaparecen las arrugas al paralizar estos músculos y evitar que se contraigan y por lo tanto da una apariencia de la cara más joven. La importancia de acudir con un cirujano plástico es que este sabe específicamente si es conveniente aplicarlo o proponer otra técnica (rellenos faciales, peelings, ritidectomía) sabe específicamente donde ponerlo y la cantidad adecuada de Botox®. El efecto oscila entre 5 a 7 meses y posteriormente debe aplicarse nuevamente.

¿Cómo realiza nuestro equipo médico el procedimiento?

El Botox® puede aplicarse en el consultorio. Éste se prepara al momento de llegar la paciente. En ocasiones usamos una crema anestésica la cual hace efecto a los 30 minutos de colocado, depende de la preferencia de la paciente. De cualquier modo si no se aplica la crema las inyecciones son bastante tolerables aplicando hielo sobre la cara. La paciente sentada recibirá varias inyecciones con la aguja más pequeña que existe en el mercado ( las que se utilizan para aplicar insulina) en la frente, a los lados de los ojos y en el entrecejo.

¿Cómo es la recuperación y cuando se ven los resultados?

Después de aplicada la toxina botulínica (en un lapso de 15 a 20 minutos) el o la paciente puede regresar a su trabajo. Los efectos del Botox® se empezarán a ver a las 24 horas y continuarán por los próximos 5 días.

¿Cuáles son las complicaciones que pueden suceder?

Más que complicaciones son efectos adversos. En muy raras ocasiones puede haber dolor de cabeza al día siguiente, que se controla con medicamentos habituales. A veces puede haber un pequeño moretón especialmente cerca de los ojos. El mayor problema sucede cuando se aplica el Botox® por manos no calificadas y alteran la expresión facial produciendo un semblante extraño al no poder elevar las cejas el paciente y esto puede tomar meses para revertirse.

Recomendaciones y Tips
  • Acude con un Cirujano Plástico certificado quien conocerá los sitios específicos de donde colocar la toxina botulínica, para evitar resultados no deseados.
  • Puede haber pequeños moretones que se producen al momento de inyectarse. No te preocupes ya que se esconden fácilmente con maquillaje.
  • Ten en cuenta que es un procedimiento invasivo reversible. Hazte a la idea que el efecto será por 6 meses aproximadamente (aunque a algunas personas les llega a durar el efecto hasta 10 meses)
  • En el mercado no solo existe el Botox®, sino también otras marcas de toxina botulínica, como el Xeomeen® y el Dysport®. La preferencia depende del Cirujano – Plástico, pero en esencia los resultados son iguales.
  • La Toxina Botulínica es solo efectiva para las “arrugas dinámicas”. Si tienes un diagnóstico de “arrugas finas” considera el micropeeling u otros agentes.
  • Si después de aplicado la toxina las arrugas aun no desaparecen, habrá que esperar 3 a 5 días antes de aplicar mas toxina en la misma área, ya que aplicar en exceso puede producir parálisis de los músculos de la cara.
  • En ocasiones aparte de moretones pequeños puede haber inflamación (sobre todo en las patas de gallo), por lo que recomendamos que no programes la aplicación de la toxina botulínica si tienes un evento importante en los días siguientes.
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